Comentarios a la Ley 5/2011, de Economía Social

La ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social, establece un marco jurídico de fomento y protección de las denominadas entidades de economía social. El legislador ha querido reconocer la importancia que tiene este tipo de entes en el desarrollo económico y social español, mencionando también su relación con la “economía sostenible”. Este artículo trata de explicar los elementos más destacado de la nueva ley.

Extracto del artículo publicado en la Revista Aranzadi Doctrinal, nº 3. Junio 2011

Lea el artículo completo sobre la ley de economía social

Introducción

El 30 de marzo de 2011 se publicó en el Boletín Oficial del Estado (número 76. pág. 33.023) la ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social, que entró en vigor el 30 de abril.

Dicha norma establece un marco jurídico de fomento y protección de las denominadas entidades de economía social. El legislador ha querido reconocer la importancia que tiene este tipo de entes en el desarrollo económico y social español, mencionando también su relación con la “economía sostenible”.

Conclusiones

El legislador quiere dar una especial relevancia y reconocimiento a este sector de la economía por su importancia, ya que aúna a la vez creación de empleo y riqueza, sin olvidar la labor social que desarrollan las asociaciones, fundaciones y otras entidades de ayuda a los más necesitados allí donde las Administraciones no pueden llegar.

La ley se enmarca dentro de la función de fomento que los poderes públicos tienen encomendada para apoyar la generación de todos esos objetivos de las empresas de economía social.

No entra, sin embargo, a regular ni modificar directamente la legislación sustantiva aunque habilita al Gobierno a promoverlo (si bien es criticable nuevamente la “manía” de incluir en una ley aspectos ajenos a la misma como los definidos en las Disposición adicional 6ª y final 3ª).

En fin, podemos considerar como destacado el impulso que trata de hacer la ley a las entidades que se dedican a la economía social, pero sin dejar de lado que se trata de un simple “marco jurídico” hacen falta también medidas más concretas que esperamos se materialicen pronto y no quede todo en agua de borrajas.

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