Cuando la Administraci√≥n ¬ęprivatiza¬Ľ es que ha perdido su autoestima

Se habla mucho √ļltimamente de la privatizaci√≥n de los servicios p√ļblicos. En realidad no es un concepto nuevo ni tampoco es utilizado¬†adecuadamente por los ciudadanos, sino que ‚Äďsobre todo actualmente- es la forma¬†coloquial de definir una de las posibles v√≠as de gesti√≥n de aquellos de acuerdo¬†con la legislaci√≥n de contratos del sector p√ļblico: gesti√≥n privada de bienes/servicios de titularidad p√ļblica. El problema, como en tantas ocasiones, es que se utilizan t√©rminos extremos como √©ste por parte de ciertos¬†sectores para que un determinado mensaje, muchas veces catastrofista, cale lo¬†m√°s hondo posible en la sociedad y movilizarla hacia un determinado fin.
 

Cuando se habla de privatización de hospitales en nuestros
días suena a que se entregará totalmente a la empresa privada tanto la gestión como la titularidad. He llegado a oir en convocatorias de
manifestaciones que se iba a vender un hospital comarcal, cuando la verdad es que sea cual sea la f√≥rmula de gesti√≥n adoptada, la Administraci√≥n, como¬†titular del servicio, debe mantener un control que asegure la ¬†adecuada¬†prestaci√≥n del mismo, m√°s si tenemos en cuenta que se trata de un servicio¬†esencial como es la sanidad. Por tanto, no se trata de privatizaci√≥n stricto sensu sino de gesti√≥n privada de un servicio p√ļblico. La Administraci√≥n mantiene la titularidad y el control de la gesti√≥n; √©sta es lo que asume la empresa privada.
 
Sin entrar a valorar estos aspectos y sin dejar de lado el¬†hecho cierto de los recortes que nuestro sistema de salud est√° sufriendo por la¬†falta de medios econ√≥micos, con la disminuci√≥n o centralizaci√≥n de¬†especialidades en hospitales, que afectan sobremanera a zonas rurales, sobre lo¬†que pretendo reflexionar es en cuanto al elemento psicol√≥gico latente dentro de¬†nuestra Administraci√≥n (v√©ase autoridades pero tambi√©n en otros niveles) cuando se considera mejor la gesti√≥n¬†(del nivel que sea) por parte del sector privado sobre el p√ļblico.
 
Modelos de gestión sanitaria
Modelos de gestión hospitalaria. 
Bien es cierto que nuestras Administraciones padecen muchas
limitaciones, comenzando con las que imponen las normas (positivo y procedimental) para garantizar los derechos de los ciudadanos. Pero también existe un exagerado sentimiento de encorsetamiento por dichas normas al creernos encasillados en una legislación rígida que no nos permite hacer muchas cosas, y sobre todo no nos deja ser más eficientes. 
Bien es cierto que la Administración no puede moverse igual que la iniciativa privada a la hora de prestar servicios (precisamente para evitar esos límites se crearon las Agencias estatales), pero se ha sacado de quicio.
 
Lamentable error que se viene¬†arrastrando desde hace a√Īos. Y prueba de ello es la existencia de¬†Administraciones con sellos de calidad total en su gesti√≥n y con buenas pr√°cticas en¬†materia de eficiencia, ahorro de costes, respuesta al ciudadano, etc.
 
Por tanto, ¬Ņqu√© es lo que falla? Como indico, creo que hay
mucho de mentalizaci√≥n en el problema. La Administraci√≥n y sus autoridades tienen un gran¬†complejo de inferioridad respecto al sector privado, y ello se demuestra con el¬†hecho de que ceda la gesti√≥n de servicios p√ļblicos al mismo, de que cree Agencias o de que contrate consultor√≠as externas para los m√°s diversos asuntos, cuando podr√≠a gestionarlos sin un coste mucho mayor, a trav√©s de una m√°s eficiente aplicaci√≥n de sus propios medios y recursos humanos, muy capacitados y diversos donde los haya, pero infrautilizados, poco valorados, peor tratados y desmotivados al ver las incongruencias y corruptelas de los responsables p√ļblicos.
 
Desde un correcto redimensionamiento de plantillas, pasando por conocer mejor el talento existente dentro de sus estructuras para asignar a cada profesional al puesto que m√°s se adec√ļe a sus habilidades, gestionando oportunamente ese talento, hasta la gesti√≥n del conocimiento y el reconocimiento, creando un mejor clima laboral, entre otros muchos y posibles conceptos y t√©cnicas propias del entorno de la empresa, se podr√≠a lograr lo que no nos atrever√≠amos a so√Īar; simplemente queriendo, poniendo coraje, poco a poco, sin pretender convertirnos en los mejores de golpe, pero sin pausa.
Y sobre todo controlando que las cosas se hacen bien, mirando por la correcta utilizaci√≥n de los recursos, evaluando el desempe√Īo de los empleados p√ļblicos y la buena ejecuci√≥n de las pol√≠ticas p√ļblicas, limitando al m√≠nimo el fraude p√ļblico, privado, la picaresca, la subvenci√≥n como forma de vida; persiguiendo la corrupci√≥n‚Ķ
S√≥lo as√≠ la Administraci√≥n P√ļblica Espa√Īola lograr√° salir del atolladero y ser realmente una Administraci√≥n al servicio de todos.

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