Inteligencia artificial y Administración Pública

Inteligencia artificial y Administración Pública.

Posibilidades y aplicación de modelos básicos en el procedimiento administrativo

Las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial (IA) en la Administración Pública son casi infinitas, tanto como ámbitos en los que actúa y ciudadanos a quienes sirve. Tecnologías como machine learningbig data o incluso blockchain no deben asustarnos a la hora de implantarla, pues podemos comenzar por sus aplicaciones más sencillas, o utilizar herramientas gratuitas y muy potentes de relativamente fácil manejo.

En este artículo señalamos las posibilidades de la IA en nuestras organizaciones y algunas de sus aplicaciones. En particular, proponemos abordar esta innovación con la aplicación de sistemas básicos de IA para la resolución de expedientes con requisitos fácilmente objetivables o tasados (ej. devoluciones tributarias, beneficios fiscales, subvenciones, licencias…) y se expone un modelo real, sencillo pero efectivo, en materia tributaria.

Extracto del artículo publicado en la Revista El Consultor de los Ayuntamientos, nº 10, Octubre 2019 .

Sumario

I. INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN UNA ADMINISTRACIÓN QUE NO ACABA DE TRANSFORMARSE
I.1.- Acerca del concepto inteligencia artificial.-
I.2.- La implantación de la inteligencia artificial debe ser paulatina pero imparable
II. CÓMO PUEDE MEJORAR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EL TRABAJO EN LA ADMINISTRACIÓN
III. APLICACIÓN DE MODELOS INTELIGENTES EN LA RESOLUCIÓN DE EXPEDIENTES ADMINISTRATIVOS
III.1.- Un caso práctico. Proceso de devolución del IVTM
IV. CONCLUSIONES

Conclusiones

La inteligencia artificial ha irrumpido con gran fuerza en los últimos años, sobre todo con la mejora en la capacidad de cómputo de los ordenadores. Son incuestionables sus implicaciones estratégicas en todos los ámbitos, así como los cambios que va a suponer en nuestras relaciones con las máquinas y en el empleo. Si se trata de mejorar la vida de los ciudadanos y de ser más eficientes y proactivos, ahorrando costes y tiempo, no cabe duda de que los algoritmos y robots deben ocupar un puesto destacado en los procedimientos de cualquier Administración.

Como en cualquier proceso de modernización o transformación, la Administración Pública española no puede perder el tren de la IA. Pero dado el retraso que muchas de nuestras organizaciones aún tienen en ese eterno recorrido para ponerse a la altura de la sociedad a la que sirven, nos planteamos si este nuevo paso no supondrá alejarnos un poco más de esa meta.

Las Administraciones deben liderar el cambio

Más allá de esa necesidad de transformación pública, el Estado y las Administraciones públicas deben liderar el avance de la sociedad y de los ciudadanos; deben ser facilitadores del progreso económico y humano, y para ello han de disponer de las herramientas adecuadas y lo más punteras posibles. Se han apuntado solo algunos de los ámbitos en los que la inteligencia artificial puede mejorar, e incluso salvar, la vida de las personas: sanidad, seguridad, transporte y comunicaciones, etc. En todos estos entornos las Administraciones y los gobiernos tienen mucho que decir, sea por el ejercicio de competencias en la gestión de servicios públicos o como creadores de normas que regulen la actividad humana.

Es cierto que la incorporación de la IA en nuestras organizaciones se nos antoja algo complicada. Esto se debe a la aparente dificultad de estas tecnologías y los antecedentes que ya conocemos a la hora de implementar conceptos tan disruptivos. Pero también es verdad que no debe comenzarse la casa por el tejado sino poco a poco, con pruebas piloto, por fases, y sobre todo con la implicación de todos, contando con los empleados públicos, que son quienes a la postre utilizarán esos modelos de IA. Y sin olvidar a los directivos públicos y a los políticos, que deben ser conscientes de los beneficios que conlleva y habrán de impulsar su implantación.

Un sistema modular relativamente fácil de implantar

La implementación de algoritmos inteligentes es modular y escalar, permitiendo diseñar desde los más básicos, para resolver o automatizar (más o menos autónomamente) sencillos procedimientos, hasta los más avanzados. Esto permite ir avanzando todo lo rápido que se quiera. Además, existen multitud de entornos de desarrollo y aplicaciones gratuitas que, con conocimientos medios o incluso sin saber programar, permiten crear desde asistentes virtuales hasta la realización de estudios predictivos con machine learning en cualquier ámbito1.En fin, la implantación de la IA no es tanto una cuestión de poder sino de ponerse a ello.

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